Posteado por: elladoce en: 10 mayo 2010
Una catarsis tecnológica, siempre e inevitablemente se hace pública.
He aprendido que lo único privado, es lo que llevamos dentro.
Incluso mi cuaderno nuevo, poblado de vivencias puede ser víctima de aquello que pasa de lo privado a lo público.
Acá termina mi catarsis. El resto la guardo dentro mío, y en ese cuaderno del que no me desprendo. Sin levantar sospechas, sin herir sentimientos propios o ajenos. Hay mas lugares que éste para hacerlo sin dañar.
Lo mío entre los míos o en mi interior.
Ya no me siento un lado Ce. Un lado olvidado, ni un lado ignorado, ni un lado que no es ni va a ningún sitio.
Soy Gaby, tengo un propósito, tengo un lugar donde ir, tengo mucho amor de amigos y familia, tengo más de lo que pensaba que tenía. Y principalmente tengo un compromiso para conmigo y los que me aman, haciéndolo desde cerca o lejos.
Tengo un vida muy valiosa, que vale la pena cuidar y preservar. Y eso, es tener mas que muchísimo.
Ya no me siento una desamparada, ni una desprotegida, ni una dejada de lado. Nunca lo fui, pero no lo supe ver. Tuve que hacerlo carne para saberlo.
Hoy, aquí y ahora me siento en compromiso de cerrar esta puerta, mirar hacia adelante, porque se que puedo con todo lo que hay y lo que vendrá, excepto con esa puerta que queda atrás clausurada para siempre.
Yo Gabriela, puedo y me comprometo con la vida.
30 mayo 2010 a 14:35
Gaby, comprometida con la vida, nadie puede dudarlo, con una vida muy valiosa, sólo a tí, en un delirio, te podía parecer de otra manera.
Un abrazo, princesa. Espero encontrarte en otra catarsis, en otro cuaderno, poblada de vivencias.